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Tiene nombre de rey, pero es un barco. Se llama Atyla y fue ideado por un soriano cuyo sueño era dar la vuelta al mundo como en la travesía de Elcano-Magallanes. Ahora lleva tiempo atracado en Portugalete y se vende por 500.000 euros.
Este barco velero fue construido por Esteban Vicente y para ello empleó madera de pino de Soria, su tierra. La idea surgió a finales de los años 70, fue creado en los astilleros de Lekeitio, y botado en 1984, en un acto del que se habló durante días en Bizkaia. Esta goleta de madera se convirtió en escenario de diferentes fiestas y eventos. También viajó pero nunca llegó a dar esa ansiada vuelta al mundo. Fue Eso sí, al principio se llamaba Marea Errota. No tuvo mucha suerte en sus comienzos porque los preparativos para la vuelta al mundo salieron mal: el patrocinador se retiró de la aventura. Esteban decidió entonces viajar al Caribe para hacer rutas turísticas, pero el velero fue asaltado y terminó 20 años en Canarias.
Ya en 2005 el Gobierno de Cantabria contrató a Esteban y el barco pasó a llamarse Cantabria Infinita, pero la cosa tampoco fue bien, con tribunales incluso de por medio. Todo ello hizo mella en su salud y finalmente falleció. Ahora es su sobrino el dueño del barco, y en los últimos años ha recorrido diferentes mares y océanos por todo el mundo, bajo el nombre de Atyla. Sin embargo, mantenerlo es complicado, 400.000 euros al año, por lo que ahora se mantiene anclado en la ría del Nervión, en Portugalete. Se vende por medio millón de euros.
@Bilbaofoerever