
Silvio, un hombre de 62 años y de origen portugués, perdió la vida el pasado lunes en un accidente laboral en Arratzu, Bizkaia. Trabajaba para la empresa Amuriza Cubiertas y Rehabilitaciones SL, y el trágico suceso ocurrió mientras operaba una grúa que contactó con una línea de alta tensión.
Desde su empresa, lo describen como un «trabajador muy querido» y destacan su dedicación y esfuerzo. Su amiga Bego, compañera de bailes de salsa y bachata durante más de una década, recuerda cómo «siempre llevaba el paso, siendo muy detallista y enseñando a los demás». Añade que Silvio tenía una «sonrisa infinita«, reflejo de su carácter alegre y cariñoso.
Desde la Academia de Baile Les Sens de Galdakao, de la que era partícipe, destacan que Silvio era una persona «alegre, buena y desinteresada» y que todos sus compañeros le «apreciaban y querían«.
Silvio deja una hija en Valencia y un hermano en Portugal. D.E.P.