
Más de 14.000 personas han firmado la petición para que Bilbao se asimile a las capitales europeas y admita que los perros puedan viajar en el metro, independientemente de su peso. Para ello, vecinos de Bizkaia se han reunido con representantes del suburbano, para que permita viajar con perros de más de 8 kilos.
La idea es que Bilbao se sume a la gran mayoría de capitales de países europeos, que ya aplican esta medida en el suburbano: así ocurre en el 88% de las ciudades, entre ellas en Madrid, Barcelona, Palma y Granada. Recordemos que en 2011, Metro Bilbao dio un paso importante al admitir el acceso con perros de hasta 8 kilos en brazos a sus instalaciones, pero, 14 años después, esta medida resulta ser insuficiente, según indican los promotores de esta recogida de firmas. Para explicar esta situación se han reunido con Eneko Arruebarrena, director gerente, y Susana Palomino, directora de Clientela e Innovación Social de Metro. Escuchamos a uno e los promotores de la petición.
Limitar el acceso «es discriminatorio»
Los promotores de esta recogida de firmas defienden que limitar el acceso sólo a viajeros con perros pequeños en brazos es discriminatorio en el contexto estatal y europeo por tres razones:
1. El 88% de los suburbanos de las capitales de la Unión Europea ya han regulado el acceso con perros de cualquier tamaño, siempre que se cumplan unas normas. De las 17 capitales de la UE con Metro, 15 admiten perros de todos los tamaños atados con correa corta (el 88%). Este grupo
está conformado por los metros de Berlín, Lisboa, París, Madrid, Viena, Bruselas, Copenhague, Helsinki, Budapest, Roma, Amsterdam, Varsovia, Praga, Sofía y Estocolmo. Metro Bilbao queda alineada con las dos ciudades más atrasadas en este ámbito: Atenas y Bucarest.
2. En España, los suburbanos de Madrid, Barcelona, Palma y Granada ya admiten perros grandes atados, con bozal y en parte de los vagones, siempre fuera de las horas punta.
3. En Bilbao, los usuarios de la línea 3 de Metro, operada por Euskotren, también pueden viajar con perro grande atado. Lo mismo ocurre desde hace años en Cercanías de Renfe, el tranvía de Bilbao, el Funicular de Artxanda, etc.
Los firmantes creen que ha llegado el momento de que Metro Bilbao dé el paso y se sume a la política más avanzada de inclusión de animales de compañía que define a la mayoría de los servicios de transporte en tren urbano europeos. Señalan que aunque la posibilidad de acceder con perro resulta de gran valor para las familias, realmente no genera un impacto reseñable sobre el servicio: por poner un ejemplo, cada día a Metro Madrid solo acceden 360 perros frente a los 1,9 millones de viajeros diarios, según un estudio publicado por el propio suburbano madrileño.