El puente de Bolue, en Algorta, se ha convertido en un punto negro para los conductores de vehículos de gran tamaño. Este lunes, un pequeño camión quedó atrapado bajo su estructura tras no calcular bien sus dimensiones. El vehículo quedó empotrado al intentar cruzar el paso subterráneo desde la zona de Villamonte.
Este tipo de incidentes no es nuevo. En 2014, un camión ya quedó atascado en este mismo punto, sumándose a otros casos ocurridos en 2012 y 2011. La causa principal ha sido la imprudencia de los conductores, que ignoran las señales que advierten de la altura máxima de 2,5 metros.
En ocasiones, se ha requerido la presencia de los bomberos para retirar los vehículos, mientras que en otros casos una simple grúa ha bastado para despejar la calzada.
Además de los daños materiales, algunos de estos accidentes han obligado a evacuar a conductores u ocupantes para ser atendidos por las heridas sufridas en el impacto.