
En el reciente concierto de la banda vasca ETS en el WiZink Center de Madrid, un emotivo momento cautivó tanto al público como al grupo musical. Una niña de 8 años interpretó «Zurekin Batera», uno de los éxitos más conocidos de ETS, cantando y al mismo tiempo realizando el lenguaje de signos desde la grada.
La música y el lenguaje de signos pueden ir de la mano
La banda, conocida por su estilo único que fusiona rock y sonidos vascos publicó en sus redes sociales un vídeo de la niña. Este gesto no solo destacó la importancia de la integración, sino que también recordó al público la relevancia de crear espacios accesibles para personas con discapacidad auditiva.
La actuación fue un momento emotivo y un claro recordatorio de que la música puede superar cualquier barrera. La niña demostró que la música y el lenguaje de signos pueden ir de la mano, enriqueciendo la experiencia para todos los asistentes.
Este acto de inclusión en un evento masivo subraya cómo la cultura debe ser accesible para todos, independientemente de las dificultades que puedan enfrentar. Un ejemplo de que la música es un lenguaje universal que conecta a todas las personas.